sábado, 16 de diciembre de 2017

Remembranza de diciembre

Estos fríos días previos a la Navidad son propicios a la melancolía y al ensimismamiento. El año que se acaba nos recuerda, una vez más, la fugacidad de la existencia humana. El tiempo, en su incansable fluir, va dejando en el alma los surcos, cada vez más profundos, de una historia que se construye desde el progresivo aniquilamiento del sujeto que la sustenta. Mirar hacia atrás puede ser un saludable ejercicio de valoración de lo que se ha logrado, con tal que no nos detengamos demasiado, y quedemos petrificados como la mujer de Lot, nostálgica de una Sodoma que dejó de ser. Y sin embargo, la tentación está ahí, en pensar que "cualquier tiempo pasado fue mejor", que los ajos y las cebollas de Egipto son un manjar más delicioso que el vino cananeo, aún por conquistar, en la duda ¿razonable? de si seremos capaces de realizar la hazaña. Y preferimos la mediocritas, por supuesto sin aurea, al vértigo de un riesgo que nos saca de nuestra zona de confort. No nos gusta que nos zarandeen y nos desinstalen del alcazar ebúrneo en el que estamos atrincherados. Y sin embargo...
Diciembre, tiempo de melancolía...¿o sólo de vértigo ante lo inasible del correr vital?
Entre las nubes, sigue brillando el sol

Les Très Riches Heures du duc de Berry- Décembre

sábado, 12 de agosto de 2017

Cuba

Hace apenas una semana que regresé, y no se marchan, ni de mi retina ni de mi mente y mi corazón, la experiencia vivida estas semanas en Cuba. Tres intensas semanas, tres ricas semanas en las que he podido conocer, desde lo profundo, el ser y la realidad cubana. Tres semanas de compartir intelectual, en el que, como siempre, soy yo el que más aprendo, el que más recibo. Es, quizá, una de las vivencias más comunes en los que nos dedicamos al mundo de la educación, el saber que, por mucho que tú des, si tienes espíritu abierto, tus alumnos te transmiten también grandes enseñanzas.

La Habana, plaza de la Revolución
Llegaba a la isla el 13 de julio, y tras pernoctar en La Habana, el 14 me dirigí a Cienfuegos, donde residí el tiempo restante. Cienfuegos es una ciudad bellísima, a punto de cumplir su segundo centenario. Hermosos edificios de principios del siglo XX, con el amplio Parque Martí, como espacio principal, en el que se eleva la bella catedral de la Inmaculada, con su airosa torre que parece competir con las palmeras.

Cienfuegos, Catedral
Aquí he estado tres semanas intensas de cursos, todos en torno a la Historia. Y una vez más, he podido comprobar que el interés, las ganas de aprender, valen más que todas las tecnologías punteras o las metodologías más exquisitas. Al final, la única pedagogía válida es la del amor, la de la preocupación auténtica por los alumnos, el generar hacia ellos un verdadero cariño, que trata de ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos.
De Cienfuegos apenas salí, pues el trabajo me absorbió, pero sí pude visitar uno de los pueblos cubanos más bonitos, Sancti Spiritus. Una pequeña muestra de la belleza que alberga la isla, aunque es mucho mayor que ella la calidad humana de sus gentes.

Sancti Spiritus, iglesia parroquial
El 3 de agosto, tras las últimas sesiones, en las que hablé de la Edad Media, regresé a La Habana, para retornar a España. Me iba con nostalgia y con deseo de regresar. Quizá sea pronto o tal vez pasen años, pero la distancia física es superada por la cercanía cordial. Son muchas las vivencias acumuladas a lo largo de todo ese intenso tiempo, tantas que quizá darían para un libro, pero quedan albergadas, con profundo agradecimiento, como un manantial fecundo de reflexión, en lo más hondo de mi corazón.

miércoles, 21 de junio de 2017

Y de nuevo...Roma

Una vez más me encuentro en Roma investigando. Es cierto que, en esta ocasión, se trata tan sólo de una semana, pero independientemente del tiempo, regresar a Roma, para mí, supone reencontrarme con mis raíces culturales, y volverme a sumergir en una corriente vital que fecunda poderosamente mi existencia. Roma forma parte, ya, de mi ser más profundo; está entrañada en lo más hondo de mí mismo. Desde que vine a investigar por primera vez en el 2006, cuando apenas estaba comenzando mi tesis doctoral, no ha habido año en el que no haya pasado una temporada, sea mayor o menor, trabajando en el Archivo Secreto Vaticano, escribiendo, reflexionando, pensando. Sobre historia, sobre cultura. Y sobre todo, sobre mí, sobre mi existencia, sobre mi devenir.
Roma ha sido, a lo largo de estos años, un ámbito en el que he experimentado vivencias profundas, hermosas, a veces dolorosas y traumáticas. Noches oscuras, seguidas de auroras luminosas de gran intensidad existencial. He conocido gente admirable, he creado grandes amistades, he podido explorar a fondo los vericuetos del corazón humano. Roma me ha hecho crecer como persona sin duda alguna.

San Pedro del Vaticano
Y Roma es el cimiento de nuestro ser como civilización, la base sobre la que, en conjunción con el pensamiento griego y la tradición judeo-cristiana, se ha construido Europa. Esa Europa llena de luces y sombras, pero que es un oasis de libertad y prosperidad, un ámbito en el que se puede exigir el respeto a los derechos de la persona (otro concepto creado y vivido en Europa) Pasear por Roma es encontrarse con casi tres mil años de civilización, y sentir que esa corriente ha de ser alimentada, ha de seguir fecundando a la Humanidad, ha de iluminar tantas oscuridades como existen en nuestro mundo. Parezco eurocéntrico. Y sin duda, consciente plenamente, como historiador y como antropólogo, de lo que supone esta definición, con orgullo, digo que sí, que lo soy. Como ciudadano de Roma, de la Urbe y del Orbe, que soy. Que somos.

Castel Sant´Angelo


miércoles, 31 de mayo de 2017

La Segunda República (1931-1936) de Ángel Luis López Villaverde

LÓPEZ VILLAVERDE, Ángel Luis, Las claves para la primera democracia española del siglo XX, Madrid, Sílex, 2017, 467 pp.

Es casi un lugar común, al referirse a la producción historiográfica sobre los años 30 del siglo XX en España, señalar la ingente cantidad de obras existentes, al mismo tiempo que su continua proliferación. Parecería así que una nueva obra no vendría a aportar nada significativo a tan vasta producción. Y sin embargo, el libro que ahora comento creo que representa una aportación nueva y substancial. No se trata de una obra más, sino de un estudio, realizado por uno de los mayores conocedores del periodo, sobre los años de la Segunda República, excluyendo, frente a lo que suele ser usual, el periodo bélico, de modo que se evita el error de considerar la guerra civil como una consecuencia lógica, necesaria e ineludible de la República. Este es, a mi modo de ver, uno de los grandes aciertos de su autor, acotar el periodo republicano en su exclusividad, permitiéndonos analizar la Segunda República en sí misma.
Al mismo tiempo, y es otro de los grandes valores de este libro, se nos ofrece como una síntesis amplia, destinada a un público culto, pero no especialista, que desee conocer de un modo suficientemente complexivo este periodo dramático y apasionante de nuestra historia, con sus luces y sus sombras, con sus grandes aportaciones y sus inevitables lastres y equivocaciones. El autor no nos muestra ni una crónica rosa ni una tragedia teñida de oscuridad. Es un análisis ponderado, basado en un estudio profundo de la época, que nos aporta sugerencias muy interesantes. No en todo estaremos de acuerdo, aunque sí que coincidiremos en muchos puntos, pero la lectura de la obra nos permite entrar en un diálogo que puede resultar muy enriquecedor. Asimismo, y de cara a los estudiantes universitarios, pienso que el libro cumple perfectamente las funciones de un manual que les permita abordar el estudio de estos años.
El autor organiza el libro en dos partes: la primera que trata de responder a las preguntas básicas, nos ofrece, en cuatro capítulos, en primer lugar, la evolución política de la Segunda República, una síntesis de lo que fueron los cinco años republicanos; la segunda reflexiona sobre la memoria y la historia de la República; la tercera es una interesante y muy pertinente presentación de los protagonistas políticos, destacando, por su novedad, el análisis de las mujeres diputadas y de los clérigos representantes en Cortes; por último, el cuarto capítulo presenta la cultura y las culturas políticas de la España republicana.
La segunda parte, titulada "La República "desde arriba y desde abajo". Poder, esperanza, solivianto y traición", se articula en un primer capítulo, el cinco, "El orden republicano y las relaciones de poder", que nos ofrece los diversos "poderes" presentes y en conflicto; el sexto "Tiempos de política. La esperanza republicana", analiza las diferentes reformas, desde la religiosa a la penitenciaria; el séptimo, presenta el conflicto social y la violencia; por último, el capítulo octavo muestra el final de la República. Como colofón, se nos da una reflexión "A modo de balance", que nos invita a una nueva aproximación, por encima de clichés de un lado y de otro, a este apasionante periodo. 
Una actualizada bibliografía y la cronología final nos ofrecen unas herramientas de trabajo muy útiles para seguir investigando, profundizando y estudiando.
Todo ello espero nos anime a una lectura de un libro que, creo, será un punto de referencia al referirnos al periodo republicano.

lunes, 10 de abril de 2017

Lunes Santo

La liturgia de los días previos al Triduo Pascual trata de situarnos en el marco inmediato de la Pasión del Señor. Antes de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II se leían en ellos los relatos de la Pasión según los sinópticos, que actualmente se proclaman cíclicamente el Domingo de Ramos, de modo que ahora el Lunes Santo se lee el relato de la unción en Betania, el Martes el anuncio de la traición de Judas y el Miércoles el cumplimiento de la misma.

La primera lectura de hoy corresponde al profeta Isaías (Is 42,1-7) proclamándose el primer canto del Siervo de Yahvé, en el que contemplamos al Siervo como elegido por Dios, lleno de su Espíritu y enviado a proclamar la ley de Dios, pero esto realizado con delicadeza, con suavidad, mostrándose respetuoso con las flaquezas humanas, preocupado por salvar en ellas todo aquello susceptible de poder ser salvado, trayendo la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos.

El salmo 26 es un canto de confianza, de seguridad en Dios, en medio de las dificultades. Tras un intenso acto de confianza, referido al templo, el salmista hace una súplica en la persecución, a la que responde el oráculo de Dios. Una invitación a la esperanza en el Señor, luz y salvación para el que confía en Él.

El evangelio de san Juan (Jn 12,1-11) nos narra la unción en Betania, anuncio de la muerte de Cristo. Jesús se prepara para su sepultura, es consciente de que llega su hora, la vuelta al Padre. El gesto de María es un anuncio de la muerte-glorificación de Jesús.

La Unción en Betania (Rubens)